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Solo sé que no sé nada, decía Sócrates hace más de dos milenios. Y eso ya es saber mucho, porque el crecimiento de lo que se ignora es consustancial al aumento del saber. La sociedad de la ignorancia es, por tanto, la otra cara de la sociedad del conocimiento. Aprender a convivir con la incertidumbre requiere una prudencia que no se tiene cuando se cree que más sabiduría supone siempre más certeza. |
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