| |
Las ciudades deben gestionar el espacio de los vivos, pero también el de los muertos. Y éstos, inevitablemente, siguen siendo más cada año. La cultura de los enterramientos a perpetuidad hace que los cementerios queden pronto desbordados. Ante esta situación, las ciudades plantean medidas que a veces entran en conflicto con tradiciones culturales muy arraigadas. |
|