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El fraude y la ciencia han coincidido algunas veces. Por ejemplo, en dos casos célebres de las ciencias sociales. Los estudios con gemelos separados al nacer con los que Cyril Burt habría probado el carácter hereditario de la inteligencia han sido más que cuestionados. Como también resultan dudosas las fuentes que utilizó Margaret Mead en sus trabajos sobre las culturas primitivas. Que las falsedades de Burt estuvieran al servicio de la eugenesia y las de Mead defendieran la bondad natural de los humanos no las hace muy diferentes en lo que respecta a algo tan importante para la ciencia como el respeto a la verdad. |
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