La innovación tecnológica no parece ser cosa de mujeres. Tampoco parece que sea posible fuera de los grandes centros de poder del planeta. Ambos tópicos quedan negados en Tandil, un lugar en la provincia de Buenos Aires. Allí se apuesta por un proyecto innovador sobre tecnologías de la información en el que trabajan mujeres entusiastas que no han debido abandonar su entorno para tener una carrera profesional en la innovación tecnológica.