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Ver la televisión ante el sofá era la imagen más habitual del ocio doméstico. Hasta ahora. Porque la aparición de otras pantallas que hacen posible la interacción está destronando a la televisión de la primacía que tenía en el consumo de imágenes en el hogar. Entre los más jóvenes se extiende una nueva forma de relación con las pantallas en la que la programación ya no la recibe pasivamente sino que la decide activamente el consumidor. La digitalización de las emisiones de televisión augura, por tanto, cambios importantes en las relaciones entre el sofá y la pantalla. |
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